miércoles, 31 de enero de 2018

Fuga

La imagen puede contener: cielo, árbol, exterior, agua y naturaleza
«Cielo en Eburia» ©️AJR, 2018.

Fuga (imposible más allá) del tiempo
Salir por la tangente no es salirse
del peliagudo círculo vicioso
en que nos sume, con su horror boscoso,
la geometría gris del consumirse.



Es algo más, peor, atroz: es irse
dando más cuenta de que de la fuga
que alguna vez tramamos —la tortuga
frente a Aquiles— no hay forma de evadirse.

Así, no hay más remedio que esforzarse
en sostener la luz que nos alumbra
como si fuera el sol de cada día.

Ya no hay palabras en las que sentarse
a ver pasar la vida y su penumbra
mientras nos quema el tiempo en su porfía.

El pescador (memorial)

Joaquín Sorolla: El pescador, 1904. Col. Particular.
Entre esto y lo otro y lo otro, vivió con la nobleza de la pura vida. 
Bitte biggest!
...

Autobiografía (c)

Camellos y paisaje en el desierto del Sáhara, de autor desconocido.
Siempre empieza a escribir en el desierto.

martes, 30 de enero de 2018

Isla abierta*

Edvard Munch: Pikene på broen («Las chicas en el puente»), 1902. Col. Particular.
Durante un tiempo solamente están y esperan.
...
[Este texto encierra un pequeño secreto. Es, de hecho, una verdadera “novela de (en) una línea”: está formado por las primeras y últimas palabras de Berta Isla, la última novela (2017) de Javier Marías, cuyo título también está evocado en el que encabeza estas líneas. El juego de “comprimir” una novela de ese modo —alguien podría considerarlo una especie de “cifrado cuántico” de la obra— es una vieja idea de muy sencilla realización y que a menudo da resultados sorprendentes. La emplearé de vez en cuando en esta sección cuya brevedad y concentración, junto con sus diaria exigencia, tal vez excusen y hasta requieran el empleo de determinados “trucos” cuya intención no es, naturalmente, otra que la de “aplazar la muerte”, como hace tiempo nos sugirió Juan Luis Panero. Para identificar esta peculiar procedencia, en los textos correspondientes junto al aparecerá un asterisco. Dicho queda.]

lunes, 29 de enero de 2018

Laberinto de yoes desmedidos

Visión estereoscópica del Palacio de Cristal, Madrid
(Face to FB, 3). Hasta el presente, la imagen más cabal que tengo a mano para definir mi experiencia en Facebook es la del Laberinto de Espejos: una atracción de feria o de parque temático. Lo más grato es que, como ocurría también en los juegos de nuestra infancia, la mayoría de las veces la frecuentamos en buena compañía. O eso pretendemos.
Se lo comentaba el otro día, con palabras orales, a un amigo pintor que trabaja en la ilustración de Luces de bohemia, de modo que no tardaron en quedar reflejados en la conversación los famosos espejos delirantes (por deformación) del Callejón del Gato en los que, como es fama, se inspiró Valle —o el propio Max Estrella— para caer en la cuenta de que era esa, la imagen distorsionada o lo que él llamó esperpento, la única capaz de reflejar la verdadera naturaleza de la realidad española. Puede que la metáfora, además de mantener una total vigencia en relación con su referente casi un siglo después, sea  además extensible a este territorio virtual.
¿Como se hubiera comportado Don Ramón en estas redes? No hay que descartar que, como veo que alguna vez nos ocurre a todos, en más de una ocasión terminara trompicado y preso en un reflejo equívoco o tratando de salir por un rincón imposible. Esto último, las falsas salidas, me parece que es lo más peligroso de este Dédalo del siglo XXI. De hecho, uno se cruza a menudo —bueno, de cuando en cuando, para no exagerar— con Ícaros e Ícaras que, con las alas ardidas y el seso desplumado, parecen vagar sin rumbo entre las ruinas de una ciudad siniestra.

En otras ocasiones, la red nos muestra síntomas que revelan un daño acaso ya irreversible en sensibilidades que antes de ellas parecían capaces de mantener el tipo y la coherencia, si bien, tras horas y horas de uso yó(n)quico, ya han perdido el sentido de cualquier realidad que no sea la de verse reflejadas en los espejos de una tan abultada como inane conciencia de sí mismos. O de sí mimos, que el gesto paralizado en un raro estupor no suele ser ajeno a la desenvoltura de estos prendas.
Y que levante la mano —la no amputada— quien no haya sentido alguna vez flotando en derredor la sospecha de si no será aquella ruina o esta pantomima el destino que nos aguarda a todos.

El consejo

Claudio Monet: Marea baja en Pourville, 1882.
«No tengas miedo —le digo—, las palabras no se acaban nunca. Sólo se oscurecen. Son soles».
...

domingo, 28 de enero de 2018

Pregón

Giuseppe Arcimboldo: Las cuatro estaciones en un cabeza, 1590. National Gallery of Art, Washington.
«Estuve en Fitur —me dice— y me lo encontré trajinando en el estand de Canarias: papaya, fresa, naranja, piña, aloe vera y maracuyá».
...

sábado, 27 de enero de 2018

Astrolenguas: el poema


Los Aries que griten.
Qué será de Tauro.
Brindemos en Géminis.
Qué decir de Cáncer.
Al fin ruge Leo.
Un préstamo en Virgo.
No se Libra nadie.
Con tu Escorpio sueño.
Venga, Sagitario.
Vale Capricornio.
Salimos de Acuario.
Para entrar en Piscis.


Imagen:
Montaje de El cielo de Salamanca, fresco de Fernando Gallego, mediados del siglo XV (Escuelas Menores, Salamanca), sobre la Plaza Mayor salmantina.

Astrolenguas: (y) Piscis

M. Anglada-Camarasa: Gallo de San Pedro, 1949. Col. Particular.
Para entrar en Piscis.
...

viernes, 26 de enero de 2018

Llegan los Goya

Resultado de imagen de Goya 2018
Una buena cosecha de cine español en cuatro lenguas
Ya están al caer los premios Goya. Y, como bien saben los fieles de esta página, en La Posada tenemos por costumbre hacer una apuesta razonada al respecto. Es sobre todo una forma de dar cauce a alguna opinión que se haya podido quedar en el tintero sobre uno de los intereses más claros y mantenidos que por acá sentimos, y que no es otro que la pasión (a veces), el gusto y el interés (siempre) por el cine. De forma especial, por el que se hace entre nosotros, Cataluña incluida.

Dejando a un lado el plural gremial, confesaré en primera persona que tentado he estado en este ejercicio de suspender la apuesta, un poco por cansancio, en parte por acedía verbal, otra miaja por falta de tiempo. Y también, y más aún, como protesta por algo que empieza a ser la tónica dominante en los tratos con el cine: la dificultad para ver con cierta comodidad y prontitud las películas interesantes, ya que algunas de ellas ya ni casi llegan a las salas. Y si lo hacen, no duran en cartel más de un par de semanas (a lo sumo). Es verdad que, en contrapartida, se han multiplicado los sistemas de acceso y las plataformas de emisión, de modo que nunca tuvimos a nuestro alcance tanta ficción filmada,  Pero eso, con todos mis respetos, ya no es en sentido estricto cine, un arte que tras su apogeo a lo largo del siglo XX, es posible que esté a punto de mutar en otra cosa. Que no digo que no sea interesante. Incluso espléndida. Pero ya no la misma.

Resultado de imagen de sala de cine vacía
Cada vez es más frecuente ver el cine en casi soledad...
Lamentos aparte, me parece que no es exagerado decir que, pese a todo, este ha sido un buen año para el cine español, incluidos el que se habla en euskera o en catalán, dos filmografías que, a la vista de la cosecha de las últimas temporadas, es evidente que tienen pulso propio. Otrosí: que han aparecido unos cuantos nuevos valores de interés, al tiempo que se confirman otros, hasta el punto de que no sería exagerado hablar de relevo generacional. Que se advierte cierta diversificación tanto en los temas como en los procedimientos. Y que, pese a lo que continúan profiriendo lo agoreros y los ignaros, amén de los sobrados y los perdonavidas (todo ello también con sus correspondientes femeninos), el cine que se hace en estos lares ibéricos goza de buena (y nueva) salud. Y, aunque a trompicones, sigue atrayendo el interés de un discreto número de aficionados que luchamos por sobreponernos a no pocas dificultades (los altos precios, por ejemplo) para seguir cultivando nuestra pasión y asistir a las salas al menos una par de veces al mes. O alguna más, si vienen bien dadas.

Y sin más, aquí va mi apuesta.

☻ Goya de honor: Marisa Paredes. ¡Un acierto! Toda una musa, la más elegante de las chicas Almodóvar, y de la que aún cabe esperar algún papel de plena madurez... o más allá.

Mejor película: El autor. Es un pronóstico que me parece claro, y no sólo porque probablemente sea la más "redonda" de las películas en liza (ya me ocupé extensamente de ella aquí), sino porque barrunto que tendrá a su favor claros factores de simpatía gremial entre los académicos. Su mayor rivalidad vendrá por parte, sobre todo, de La librería,  y en menor medida de la mano de Estiu 1993, la sorpresa del año, fresca y delicada como en su día lo fue El espíritu de la colmena, aunque a mi parecer le falta sustancia narrativa que dé cuerpo a un juego de miradas realmente sensible. 

Mejor dirección: Isabel Coixet, por La librería. Pese a mi apuesta, creo que el favorito es el director de El autor Manuel Martín Cuenca. Pero sin complejos: la cuota femenino-feminista, con el revuelo genérico que está levantando, creo que esta vez será definitiva..., aparte de que el trabajo de la Coixet vuelve a ser de una gran calidad (no a la altura de Mi vida sin mí, pero casi). 

Mejor actriz protagonista: Natalie Poza, por No sé decir adiós. Apuesto a ciegas porque aún no he podido verla, pero me lo ha chivado un pajarito que lleva viendo cine desde la salida aquella de los hermanos Lumière, así que... 

Javier Gutiérrez y Adelfa Calvo en un fotograma de 'El autor'
Javier Gutiérrez y Adelfa Calvo: platos fuertes de El autor.
Mejor actor protagonista: Javier Gutiérrez, por El autor. A mi juicio, es el Goya más claro de todos, junto con el de actriz secundaria. Ayuda a ello, además de que es un trabajo descomunal, la casi ubicuidad de un actor que parece tener más alteregos que Pessoa. Una vez más, Antonio de la Torre se quedará, en esta categoría, en las puertas. Aunque me parece que no se irá de vacío (véase actor de reparto).

Mejor guion original: Carla Simon, por Estiu 1993. Lo mejor de esta delicada película es, precisamente, su originalidad: los pequeños mimbres con que se construye una historia llena de emoción y verdad. Puede que su rival sea la muy laboriosa escritura de Abracadabra, donde Pablo Berger, tras su inolvidable e hipnótica Blancanieves, lograr urdir una compleja trama que, sin embargo, tal vez se deshilache por las costuras. 

Mejor guion adaptado:  Alejandro Hernández y Manuel Martín Cuencapor El autor. Este mismo tándem ya optó al premio en esta misma categoría por Caníbal (2013). Entonces se quedaron en puertas. Aquí es muy meritorio el trabajo hecho a partir de El móvil, la novela corta de Javier Cercas a la que Francisco Rico, en epílogo ya memorable («Nota de un lector»), considera una genial herencia del Quijote. Opciones también para Isabel Coixet.  

Mejor actriz de reparto: Adelfa Calvo, por El autor. Una gran sorpresa de la temporada ha sido la actuación de esta actriz secundaria, apenas relevante hasta ahora. Nieta de la Niña de la Puebla y de Luquitas de Marchena, la portera a la que da vida entra por derecho propio en esa peculiar galería de personajes entre lo esperpéntico y lo felliniano que es uno de los pilares más firmes de nuestro cine. Parece también un premio seguro.

Antonio de la Torre, un año más doblemente nominado..
Mejor actor de reparto: Antonio de la Torre por El autor. «¿Hay alguna película española notable de los últimos años en la que no haya participado este actor todoterreno?» Este comentario es hace un par de años y lo repetí, ampliado, el pasado.  Pero sigue vigente y se ha reforzado: la IMDB recoge nada menos que ¡110 títulos! en la filmografía de un en verdad ubicuo actor. Es cierto, insisto, que esa cifra incluye pequeños papeles y cierto número de series de televisión, pero no está nada mal para alguien que acaba de cumplir los 50. Pero, ojo, no me extrañaría nada que también se fuera de vacío en esta ocasión: le ha ocurrido en todas sus últimas y numerosas nominaciones goyescas, pese a los buenos inicios de aquel papel en AzulOscuroCasiNegro, que en 2006 le valió el Goya al mejor actor de reparto. Confieso que es uno de los pronósticos que más ilusión me haría acertar. Y eso que la principal pega que le veo al guion de El autor es que no incluya el asesinato del odioso profesor de escritura al que  De la Torre da vida.

Mejor actriz revelación: Bruna Cusí, por Estiu 1993, aunque las revelaciones verdaderamente relevantes de ese filme son las dos niñas que juegan a ser como son ante la cámara. Pero es sabido que desde 2012 los actores menores de 16 años no son premiables. El mismo pájaro cinéfilo y burlón mencionado antes me dice que apunte también el nombre de Sandra Escacena, por Verónica. Lo cierto es que quien debería aparecer aquí, y con todo merecimiento, es Julia Salmerón, la absoluta protagonista de Muchos hijos, un mono y un castillo, el documental dirigido por su hijo, el actor Gustavo Salmerón, y título favorito en esa categoría. Cuestiones genéricas aparte, esta película es una de las grandes sorpresas de la temporada y, si me apuran, diría que la única verdaderamente imprescindible. Es una comedia espléndida en la que vas de carcajada en carcajada hasta la tristeza final. Viéndola hace un par de día en la sala Berlanga (por cierto, repleta), me acordé, no sé por qué, de El desencanto, el mítico documental de Jaime Chávarri sobre los Panero. En lo que va de un documental al otro (el camino que media ente dos tipos del mismo desencanto) tal vez pueda cifrarse cierta deriva de la sociedad española a lo largo de las últimas décadas. (Todo esto debería contarlo un poco más abajo,  pero lo dejo aquí por exigencias del guion). 

Resultado de imagen de Estiu 1993
Estiu 1993, la vida por delante.
Mejor actor revelación: Eneko Sagardoy, por Handia. Digamos que es un pálpito. Aún no he podido ver la, al parecer, espléndida película vasca, una historia de gigantes con hechuras de superproducción. Puede que esta carencia condicione mucho la suerte de esta apuesta.

Mejor dirección novel: Carla Simon, por  Estiu 1993, que probablemente sea, como ya se ha apuntado, la más novedosa en cuanto a su tema y la forma de contar. Sus rivales, aunque a distancia, serán Javier Ambrossi y Javier Calvo por La llamada, una comedia musical merecedora de librar batalla en una competición menos exigente que la de esta edición. 


Y en el resto de categorías:

Mejor música original: Pascal Gaigne, por Handia, en pugna con Alberto Iglesias, por La Cordillera (lo más salvable, junto con la actuación de Ricardo Darín, de una peli de director en exceso vago, que lo deja todo en manos del espectador).
Mejor canción original: «Algunas veces», de El autor (canta José Luis Perales; autor: José Luis Perales). Puede que Leiva, por La llamada, le plante cara.
Mejor dirección de producción: Luis Fernández Lugo, por Oro.
Mejor dirección de fotografía: Javier Agirre Erauso, por Handia
.
Mejor montaje: Bernat Aragonés, por La librería.
Mejor maquillaje y/o peluquería: el equipo de Oro
Mejor dirección artística:
 Llorenç Miquel, por La librería, o 
Mikel Serrano, por Handia.
Mejor diseño de vestuario: Tatiana Hernández, por Oro.
Mejores efectos especiales: Raúl Romanillos y David Heras, por Verónica
Mejor sonido: el equipo de El bar.
Mejor película de animación: Tadeo Jones 2El secreto del Rey Midas.
Mejor película documental: Muchos hijos, un mono y un castillo, de Gustavo Salmerón (ver comentario más arriba). Es otro premio cantado. Y bien que lo siento por Cantábrico, que tanto debe al buen trabajo de Carlos de Hita.
Mejor película iberoamericana: la mexicana Tempestad.

Mejor película europea: C'est la vie, de Eric Toledano y Olivier Nakache.
Mejor corto de ficción: Madre, de Rodrigo Sorogoyen.
Mejor corto documental: The Fourth Kingdom.
Mejor corto de animación: El ermitaño.


Resultado de imagen de Goyas

 Aciertos ☻Aproximaciones

Astrolenguas: Acuario

Max Liebermann: En la piscina, 1875-1878. Dallas Museum of Art (Texas, EE UU).

Salimos de Acuario.
...

jueves, 25 de enero de 2018

Fuego

Recreación de las Cuevas de Altamira (detalle). MAN, Madrid,

No quería tocar, fueron las voces,
los caballos del alma en estampida,
irritados a una, haciendo herida
en mis centros dormidos con sus roces.
El silencio del mar y los atroces
escorpiones de sol. La luz partida
en el ángulo recto de mi vida
y mi muerte: las horas, tan veloces.
Y las voces por dentro, galopando
cada vez con más fuerza, dando gritos
ante el bronce macizo de mi aldaba.
Hasta el ángel perdió sus alas cuando,
derretido en la cera de los mitos,
me empujaron al tacto. Y Dios quemaba.

(El Escorial, Monasterio, hacia 1972)

Astrolenguas: Capricornio

Maruja Mallo: La mujer de la cabra, 1929

Vale Capricornio.
...

miércoles, 24 de enero de 2018

Prespa Márquez


PRESPA from Francisco Márquez on Vimeo.

Visiones en voz alta🎥12). El talaverano Francisco Márquez, uno de los fotógrafos de naturaleza españoles con mayor prestigio internacional, ha dado un paso más en sus tratos con la imagen en movimiento con este reportaje o documental que en realidad se encuentra en la frontera misma del puro cine. Es un hermoso recorrido, con pulso dramático y un sutil hilo argumental, por la región balcánica de Prespa, un territorio lagunar situado entre Macedonia, Grecia y Albania. Sigo la obra de Paco Márquez desde los tiempos, ya casi prehistóricos, de Ecología y Vida (allí publicamos algunas de sus ya legendarias fotos de osos pardos) y es un placer comprobar cómo su madurez artística encuentra nuevos caminos expresivos. Es un honor poder compartirlo. No se lo pierdan.

(Rescatado de mi muro de Facebook)

Astrolenguas: Sagitario

William Blake: Death on a Pale Horse, 1800.
Venga, Sagitario.
...

martes, 23 de enero de 2018

Parra llega a la meta

Nicanor Parra: «Ahí se quedan: inventen, vivan». Foto tomada de aquí.
Salta en mi celular, al que algunos llaman móvil, la cortinilla con el aviso de que «ha muerto el poeta Nicanor Parra a los 103 años». Imagino la sorpresa que les agarrará a muchos, no por la muerte en sí, que es cosa de todos los días, sino por caer en la cuenta de la edad. Debe de ser casi un récord de longevidad entre los escritores de nuestra lengua, aunque el maestro Juan Filloy (en lo que ahora recuerdo) superó los 105. Y los nonagenarios son, si no legión (que es cifra diabólica), sí unos cuantos. Morirse a esa edad más que morir debería llamarse transitar, alcanzar la cima, traspasar la meta. Aunque la vida es tan corta que todo sabe a poco. 

Cuando, como es el caso, uno emprende el viaje dejando tras de sí (o acaso por delante) tanta vida, no parece peregrino pensar que de algún modo lo que comienza es otra forma de existencia, liberada por fin de las dulces inclemencias del cuerpo, en alguna imaginaria dimensión de la realidad cuyos habitantes transparentes están ahora mismo alertados por lo que se les viene encima: nada menos que un creador de artefactos inmortales, un bromista impenitente, uno de los más grandes prestidigitadores que haya conocida la madre lengua. Cuando se le concedió el Cervantes, aquí dejamos un homenaje de el reconocimiento. Sit terra levis, maestro Parra. Y que no acabe el juego. Ateo Parra, poeta.

(De mi muro de Facebook)

Si vivo, vivís

Banksy.on.the.thekla.arp.jpg
Grafiti de Bansky en Bristol. Foto de A. Pingstone

¡A REMAR, RAMERA!
¡RAMERA, A REMAR!

(Si vivo, vivís ·· O viva vivo)


(AJR, 3:12; 3:12; 3:11; 3:9 - Palíndromos ilustrados LXXVIII-LXXXI)


Astrolenguas: Escorpio

Damon Hellandbrand: Scorpio.
Con tu Escorpio sueño.
...

lunes, 22 de enero de 2018

Nos dejaron en 2017



(Visiones en voz alta, ⚱️34). Durante algún tiempo aún no muy lejano, hasta 2010, estas semanas primeras del año me pillaban cerrando, a marchas forzadas, las entregas de los originales para el suplemento bianual del Espasa, uno de cuyos apartados importantes, y en el que más laboraba personalmente, era la sección de biografías y necrologías, que solía reunir alrededor de 350 personajes destacados del año, incluidos todos los ilustres fallecidos. Esa tarea, en tiempos anteriores a la explosión de Internet y la Wikipedia, me tenía todo el año pendiente de las necrológicas de los periódicos, tijera en mano, para ir acumulando las pistas necesarias y poder confeccionar más fácilmente el listado (lemario) de las entradas que habría que realizar. Era algo que, como bien saben quienes andaban cerca, se convertía en un verdadera obsesión y daba lugar a un notable trajín de papeles y carpetas.
Aunque mucho más estresante era el estado de alerta continua para que no hubiera ningún despiste ni se escapara ningún personaje relevante o, simplemente, pertinente con el histórico de la Enciclopedia Universal Ilustrada (el «Espasa», por antonomasia), que durante mucho tiempo fue sinónimo y garantía, si no de inmortalidad —como a menudo bromeábamos y hasta fantaseábamos con vender boletos al mejor postor—, sí de cierto criterio aceptado de importancia y reconocimiento.
El caso es que, al encontrarme hoy con este amplio y completo homenaje a los fallecidos de 2017, junto al respiro por comprobar de la que me he librado (en varios sentidos), he sentido cierta nostalgia, y sobre todo agradecimiento, porque alguien se siga ocupando de estas aún necesarias recopilaciones y las ponga a nuestra disposición.
Por lo demás, hay (y ay) que ver cuánta gente y qué importante se ha ido en 2017. Que la tierra les sea leve. Y que, como suele decirse por mi tierra, nos esperen durante muchos años en el más allá.

El género

Chaïm Soutine: El joven carnicero, 1919.
«Y me llegó la olor de estar pudriéndose la persona» —me dijo con un gesto que buscaba descaradamente mi comprensión.
...

domingo, 21 de enero de 2018

Reconocerse es reconocer










A veces experimentaba un súbito rejuvenecimiento. Pero no era fácil continuar en el punto recobrado. Aunque sabía que Aquel-que-había-sido, ajeno en muchas cosas a El-que-podría-ser ahora, seguía adelante por su cuenta. Y algún día volvería a verlo.

sábado, 20 de enero de 2018

viernes, 19 de enero de 2018

Flor de papelera


(Al paso, 🗑📖24). Recién rescatada de la parte superior de una papelera pública, me asomo a las páginas de esta novela de Arno Schmidt, que, según veo, fue un trabajo de traducción minucioso y paciente de Fernando Aramburu, allá por los primeros años del siglo que se nos precipita imparable. Mientras busco el modo de sacar tiempo para su lectura, no dejo de preguntarme qué sorpresa no me tendrá reservada esta novela para de modo tan directo haber venido en mi busca: «Cristalinoamarilla reposaba la luna agrietada...»

Astrolenguas: Virgo

Picasso: Las dos hermanas (El encuentro), 1902. Museo Estatal del Ermitage, San Petersburgo.
Un préstamo en Virgo.
...

jueves, 18 de enero de 2018

miércoles, 17 de enero de 2018

Tabarnia, patria querida



(Visiones en voz alta, 🐜🐜🐜36). Casi se me había olvidado el problema catalán, esa obsesión. Aunque sigue estando ahí y nunca ha dejado de estarlo, las horas de la pantomima unilateral fueron tan intensas que lo sobrevenido después por fuerza tenía que tener una extensión catártica. Y como además coincidió con la habitual molicie estresante de la Navidulia y los fastos del cambio de calendario, todo ha ganado en fantasmagoría e irrelevancia, dimensiones por otro lado que acrecientan su poderío a medida que uno va cumpliendo años y logra asumir que hacia ese estadio galopan sin cesar nuestras neuronas. Pero me parece que la pausa toca a su fin. Para prepararnos frente al nuevo arreón emocional que se avecina, nada mejor que dar pábulo —signifique lo que signifique pábulo y sin excluir ninguno de sus sentidos— a este discurso del bufón Boadella que, junto con esta delicada pieza publicitaria, supone la irrupción oficial, oficiosa, transitiva y perifrástica de la idea más potable que ha segregado el "procés" en todo su ya largo y accidentado recorrido. Es más: creo que desde el memorable invento y hallazgo del «trobar clus», en la tierra d'Oc, y el caganer, en la Payesía, no se había producido, en los territorios de la Marca Hispánica y periferias, tan aquilatada lectura de la realidad. Ciudadanos de Tabarnia, ánimo y a por todas. Mientras mantengáis vivo el sentido del humor, el seny y su reverso, tened por seguro que no estaréis solos. Ni tranquilos.

Astrolenguas: Cáncer

William-Adolphe Bouguereau: La pêcheuse.
(Desconozco fecha y ubicación: en búsqueda).

Qué decir de Cáncer.
...

martes, 16 de enero de 2018

Arrecifes

La imagen puede contener: texto
Vasili Kandinsky: Cielo azul, 1940. Centro Pompidou, París.
«Quizás esté llegando la hora —pensó— de tirarlo todo por la borda». Y tras darse una pausa: «Sólo falta saber dónde está el barco...». No había acabado de formarse la imagen en su cabeza cuando vio venir la otra: «Y el reloj».
...

lunes, 15 de enero de 2018

Non serviam

                                       («Excusatio non petita...»)

El soneto es refugio de cobardes 
palabras que no logran estar vivas
sin la armazón segura en que, cautivas,
amparan su existencia y sus alardes.
Espejo de rutina y tinta inerte,
ni una gota de vida verdadera
corre por sus renglones: sólo huera
materia consonante con la muerte.
Es lo que es cuando lo cifra todo
en repetir y encorsetar sin pausa
los tópicos más rancios sin cansarse.
Pero el poema aún vibra en este modo
de chasquear la lengua si su causa
es la vida que quiere pronunciarse.
El soneto no es cosa de cobardes
si en él quema la lumbre en la que ardes.

La imagen puede contener: exterior
«Selfisombra entre cantos». ©️AJR, 2018.

Pablo García Baena

José Infante homenajea a su querido amigo, el poeta Pablo García Baena, fallecido ayer (14 enero 2018), con esta hermosa fotografía. Y en su muro se suceden los sentimientos y reconocimientos. También el mío.
Llamando a las puertas del cielo se le ve en esta imagen. Como todos los buenos poetas, consiguió abrirlas, con palabras, aquí, en la tierra. Que le sea leve. Y el aire lo acoja.

Fantasmas (b)

La imagen puede contener: una o varias personas, personas de pie y exterior
John Singer Sargent: Calle en Venecia, h. 1882. National Gallery of Art, Washington.
Lo vi en el cruce de la Glorieta con la Avenida. Creo que no me reconoció. Cuando ya me iba, retomó su vieja cantilena: «¿Qué nos queda, Moira, más que la memoria? ¡Y la noria airada!» No me volví. Nunca lo hago.
...

domingo, 14 de enero de 2018

Astrolenguas: Géminis

La imagen puede contener: una persona
Augustus Leopold Egg: Compañeras de viaje, 1862.
Birmingham Museum and Art Gallery, Birmingham.
Brindemos en Géminis.
...

sábado, 13 de enero de 2018

viernes, 12 de enero de 2018

El invisible (i)

La imagen puede contener: planta y exterior
Odilon Redon: El dia (panel izquierdo), 1910.
Abadía de Fontfroid, Aude (Francia).

Llamadme Artabán.
...

Contexto (diversa fuente):

jueves, 11 de enero de 2018

Microdromo (a)

La imagen puede contener: 2 personas
Pablo Picasso: Acróbata y joven arlequín, 1905. The Barnes Foundation, Philadelphia.

Asirá la risa.

La risa, la risa, la risa.

miércoles, 10 de enero de 2018

Promesa

La imagen puede contener: una o varias personas y texto
Retrato de Confucio, de autor desconocido.
Dije que «Confuncio» sería el protagonista de una de estas historias. Es esta.
...

 Sorprende,en esta imagen de Confucio, el cierto aire «papal» con que se le representa. Una de sus muchas citas célebres, y la menos “confusa” de todas, dice: «Saber que se sabe lo que se sabe y saber que no se sabe lo que no se sabe, he aquí el verdadero saber».