viernes, 26 de octubre de 2012

La canción del olvido


Hace algunas semanas, meses ya, al enterarme, mientras viajaba hacia el oeste, de la muerte del actor Juan Luis Galiardo, la primera frase que vino a mi boca fue: «La canción del olvido». Y de inmediato o simultáneamente desfilaron por mi cabeza algunas escenas de la versión filmada de esta zarzuela que en su día hizo Televisión Española. Allí había un personaje que tenía la belleza y el descaro juvenil del actor, pero no estaba seguro de que mi recuerdo fuera cierto. Pero lo era. No sería sincero si no reconociese que, por encima de la solidaridad de quien se sabe también mortal, impuso su cosquilleo la alegría de comprobar que el olvido no era, todavía, mi canción.

Fotografía de Juan Luis Galiardo tomada de ABC

miércoles, 24 de octubre de 2012

¿Aleluya o réquiem?



Del gran L. E. Aute, en verdad grande por tantas cosas, no puede decirse que sea, precisamente, la alegría de la huerta. Quiero decir que la ironía y el humor de sus canciones, que sin duda existen, rara vez  suelen llevar aparejados gestos alegres. Y a nadie se le oculta que las letras de este excelente poeta y enorme verbívoro caen más del lado de la gravedad, lo serio, lo reflexivo, lo tierno y lo punzante, que de la risa franca. Piénsese, por ejemplo, en el concepto de "aleluya" (alegría) que desarrolla su famosa canción de ese título (en concreto, «Aleluya número 1»). ¿No son sus dísticos (sus "aleluyas") a modo de concisos partes de defunción que, uno tras otro, nos enfrentan a la cruel presencia de la pelona inmisericorde...?  Por si había alguna duda de que eso sea así (un aleluya en son de réquiem), aquí está esta impagable (de hecho, es gratis) versión de Los H.H. tomada de un viejo programa de TVE: una interpretación que subraya el perfil adusto de la letanía  hasta extremos cercanos al rigor mortis. Por la fecha (1967), la grabación debe de ser contemporánea del estreno de la canción, y de cuando pudimos escucharla y hasta bostezarla, niños aún, en boca de la gran (en todos los sentidos) Massiel. Que el programa donde se emitió la pìeza se llamara Teleritmo no deja de dar pie a sesudas reflexiones. Estamos vivos de milagro.

domingo, 21 de octubre de 2012

jueves, 18 de octubre de 2012

Castiñeira



Me anuncian gentes que saben de esto y lo viven a pie de tierra que la campaña de recogida de castaña de este año ya está en marcha en la querida Ribeira Sacra. Los viejos ciclos agrícolas, tan incomprensibles por mera ausencia desde el entorno urbano, siguen teniendo la capacidad de seducción que solo despiertan las cosas que al cabo de los años sentimos como de verdad necesarias, sencillas y esenciales como el discurrir del agua. La definitiva llegada del otoño, en este caso a la comarca lucense del Courel, el espacio mítico y real de Uxío Novoneyra, está retratada con especial sensibilidad en este documental de Chus Domínguez, producido por el escritor y editor extremeño Marino García. Se titula O tempo dos bullós, término este último que nombra a la castaña asada o cocida (en algunas comarcas gallegas dicen bullotes, sin duda por mimetismo castellano). Alguien me lo descubrió hace unas semanas (gracias, Antonio), aún en plena canícula, y al volverlo a ver hoy, entre los emails puestos a buen recaudo, me parece que es un momento oportuno para compartirlo.


martes, 16 de octubre de 2012

Hoyos


Se había puesto a escribir con mayor convicción que otras veces. «Hoy lo consigo», se decía mientras la mano avanzaba con firmeza por entre las líneas enemigas. Al llegar a este punto dudó como suelen hacerlo los suicidas o los arrepentidos. No sabía cuál de las dos era su condición, hacia qué extremo tendía su naturaleza. Fue  en ese instante cuando lo comprendió todo. Miró hacia atrás, al campo de olivos por el que había avanzado sin apenas notarlo, y vio las tachaduras de los hoyos, con los montoncitos de tierra recién removida al lado. «Ahí está el secreto», se dijo, «en la tierra minada». Y se puso a fantasear con el tiempo sobrante.

Imagen: Dedos, de Mario Irarrázabal. Parque Juan Carlos I,  Madrid. © AJR, 2009 

lunes, 15 de octubre de 2012

De Amanda a Yolanda (o viceversa)

Anda por Madrid Pablo Milanés y en su nombre está sonando ya ("eternamente") ese raro logro sonoro y verbal que es la inolvidable «Yolanda», tal vez la canción de amor más hermosa y movediza que se haya escrito nunca. Aunque no le va a la zaga, si bien en ella pesan otros motivos en los que el corazón asume también razones claramente políticas, la Amanda («Te recuerdo, Amanda») de Víctor Jara. Una y otra forman parte de la educación sentimental de (al menos) un par de generaciones. Y es un placer reconocerlo y recordarlo con estos dos vídeos de época.




martes, 9 de octubre de 2012

El pantano de la memoria

                     
                                                                  (visual act, haquins)

                                  Hay
      
     Algo

     

que 

              
           Internet

              no

              

                 Sepa?




No puedo asegurar que esta película fuera la primera que vi en mi vida, pero si la más remota de la que tengo memoria, tal vez junto con la de Maciste el coloso. Nunca he conocido a nadie que haya visto El pantano de las ánimas o lo recuerde, ni tampoco a Gastón Santos, un vaquero valiente, o a Rayo de Plata, su caballo. Internet es capaz de extraer recuerdos de pozos cuyo fondo desconocemos, hasta que por azar o pertinaz búsqueda (más lo primero que lo segundo) se nos revelan y nos dejan al borde de un abismo que no es otra cosa que el bucle de la conciencia empeñada, como siempre e inútilmente, vivamente, espectacularmente, en no extinguirse. ¿Se imaginan lo que será dentro de 50 años la red memorial de los que hoy tienen 5 o 6?