martes, 9 de marzo de 2010

Mudanza


Te ven tus ojos si me miras. Mira:
la luz que nos envuelve siempre vuelve
para dejarnos ser, su cuerpo leve
apenas pesa más que una sonrisa.

Y apenas se demora, aunque reviva
en el jardín de las miradas, tenue
como ataujía oculta que retiene
tu olor, la inundación de tus caricias.

Así me lleva el día de la mano
prendido en medio de una contradanza
que es la medida impropia de mi asombro.

Y así me va sin ir un viento extraño
robándome las islas de mi alma
que están ya sumergidas en tus ojos.




Imagen superior:
Edward Hopper: Sol en una habitación vacía (1963). Col Particular.
Tomada de WebMuseum, París.


Mudar está en la esencia de la vida. No hacemos otra cosa. Aunque otra cosa sea una mudanza en toda regla. Como la que no acabamos de culminar en la Posada. Pero ya casi, ya casi.
Los Macaco, escuchando “la llamada de Mama-Tiera” (sic), lo han cantado. Con éxito.

8 comentarios:

Antonio del Camino dijo...

Hermosísimo soneto en verso blanco que va in crescendo, desde ese "Te ven tus ojos si me miras", a "las islas de mi alma /que están ya sumergidas en tus ojos"). Todo un trayecto intenso y, si se me permite el adjetivo, "carnal", acompasado perfectamente en esos endecasílabos que parecen escritos sin esfuerzo alguno, con la "difícil sencillez", que ya dijo el poeta.

Un abrazo.

Navajo dijo...

Me admira que algo tan horrible como una mudanza pueda inspirar un soneto tan hermoso, aunque tengo para mí que la luz haya venido de otra fuente, alejada de los recios menestrales que suelen conducir los trasiegos mobiliarios. Quizá la desolación de Hopper no acabe de encajar con tan ajustados (y amatorios) versos, aunque en esa luz que resbala por la pared desnuda pueda apreciarse posiblemente el “asombro” que causa el transcurrir del día, ... y del tiempo, ese enemigo. Saludos desde la reserva.

Isabel dijo...

Un bello soneto.

Alfredo J. Ramos dijo...

Gracias, Antonio, por tus generosas palabras y por esa atinada síntesis (de ojos a ojos). La rima asonante aspira a desaparecer como rima, quiere ser una música de fondo que no recale en las últimas notas, sino que fluya. Si hablas de "sencillez" es porque quizás algo de eso se haya logrado: rima que muda en leve acorde.

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Navajo, es verdad que Hopper puede ser muy desolado, aunque el sol en este cuadro me parece que transmite cierta fuerza, tal vez melancólica, pero fuerza al fin. Lo elegí por su gran parecido con el lugar que he dejado después de varios lustros de fatigar sus paredes. A modo de homenaje. Y también porque refleja cierto estado de ánimo, de vaciamiento, que estos procesos llevan consigo. Me gusta la lectura que has hecho del poema, y es más, la comparto. Gracias por tus palabras.

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Gracias, Isabel. Celebro que te haya gustado.

cristal dijo...

Muy bueno el poema, Alfredo, y la imagen sugerente al máximo.
Me fascinan las habitaciones vacías, sobre todo como en el cuadro, iluminadas por un sol que lo llena todo.

El contraste que crea es genial.

Te felicito.
Un abrazo.

Alfredo J. Ramos dijo...

Gracias, Cristal. Parece que el sol vuelve a iluminar no sólo las habitaciones, vacías o llenas, sino también nuestros huesos invernales (¡ya era hora!). Otro abrazo para ti.

José M. dijo...

Aunque se quiera desaparecer la rima común o consonante con el uso de la rima asonante, mientras el hermoso soneto conserve ritmo y armonía, seguirá siendo(¡A Dios gracias!)SONETO, la mas grande expresión de la poesía.
Y claro; la temática de por sí es grandiosa.

Alfredo J. Ramos dijo...

Gracias, José M., por tu visita y tus palabras. También yo creo que lo decisivo de la estrofa soneto (que algunos consideran el diamante de la formas regladas) es su "tesitura", la disposición expresiva que propicia. Un saludo cordial.