martes, 16 de junio de 2009

O Bloomsday


Dedalus en Compostela (La Coruña, 1994)

Evocación de James Joyce desde Galicia
En este martes 16 de junio tenía previsto escribir unas líneas sobre el Bloomsday, esa celebración que los dublineses dedican al itinerario que Leopold Bloom realiza en el Ulysses, la particular y revolucionaria lectura que James Joyce hizo de la Odisea (y de buena parte de los clichés de la cultura occidental). Pero al abrir el correo y entrar en el diario enlace que recibo de La Región de Ourense, me encuentro con este texto de Juan Tallón que me parece digno de ser repercutido a través de este tamtan tribal (o tantán, si se prefiere la jerga marinera) que es internet.
Hay que felicitar al autor por su minuciosa recopilación de pistas que, a modo de teselas, configuran un precioso mosaico repleto de motivos para festejar el Bloomsday. Por escribir desde donde escribe, Tallón trae también al primer plano A Esmorga, la singular novela auriense de Eduardo Blanco Amor que puede con justicia ser considerada una especie de Ulises gallego, y de cuya publicación (1959) se cumple este año el cincuentenario.
La comparecencia está además bien justificada pues no en vano fue el gallego el primer idioma peninsular al que se tradujeron amplios fragmentos de la gran obra joycena, en fecha tan temprana como 1926 (cuatro años después de la edición original). La hazaña fue obra de la sabia mano de Ramón Otero Pedrayo y vio la luz en la revista Nós.
El artículo de Tallón alude también al recorrido bohemio que cada mes de marzo se celebra en Madrid siguiendo los escenarios que Max Estrella recorre en Luces de Bohemia, un evocador homenaje a la memoria de Valle-Inclán, sin duda el más importante autor gallego del siglo xx, aunque su principal vehículo expresivo fuera el castellano, o por ser más preciso, esa lengua tan personal, rica y muchas veces inventada (“encontrada gracias a un poderoso instinto artístico”) que el autor de Tirano Banderas empleó en sus obras.
Con estas tres personalidades como telón de fondo, el artículo de La Región traza un sugerente itinerario por la narrativa del siglo xx y extrae conclusiones, acaso discutibles en este o aquel punto, pero logrando dibujar un panorama muy rico y bien trabado. Y es que la grandeza de muchas de las obras que Tallón concita en su artículo estriba en que, aparte de llevar a cabo una contracción temporal (el tiempo reducido a unas pocas horas), también operan una especie de concentración expresiva del espacio: todo el mundo es nuestro mundo; y más aún, una amplificación nada ilusoria de la conciencia: cualquier hombre o mujer es toda la humanidad (cifra de la multiforme identidad humana).
Trabajos periodísticos como éste pudiera parecer que estén fuera de la urgencia noticiosa del día (con tanta correa de transmisión presuntamente corrupta apretando por todas partes). Pero si bien se mira son la ineludible sustancia de lo que realmente está ocurriendo ahora en cualquier parte del mundo, es decir aquí mismo. Ulises sigue viviendo sus luces de bohemia en una peripecia humana, ebria y atropellada (esmorga puede traducirse como "parranda", "farra" o "francahela"), pero también lúcida, que nos contiene a todos. Valle, Joyce y Blanco Amor, reunidos en el lugar sin tiempo y en un tiempo que lo ocupa todo. Un motivo permanente de celebración (la de estar vivos). Y en la mejor compañía.

4 comentarios:

cristal00k dijo...

Así que La Región, si tu vinculación con Ourense es a través de Ribadavia y alrededores o el mismo Ourense ya será el colmo de la "casua-causalidad".
En cuanto al Ulysses, es un hito en la cultura occidental, tienes razón. Desconozco el artículo de Tallon pero voy a darle un vistazo ahora misming. Ya te diré.
Un abrazo Alfredo.

P.D. Por cierto, ésto, es una cosa y lo de "falsa realidad.com" otra muy distinta. Y lo de "mi" título, el día que publiqué el artículo con él,(el título) sabía que me lo copiarían. No sé el porqué, pero lo sabía... pero claro, pruebas no tengo...

Alfredo J. Ramos dijo...

No por las riberas del Avia (¡qué bien lo pasamos hace unos años na festa da Historia!), sino por las del Sil, en plena Ribeira Sacra (al pie de Sto Estevo), en un espacio donde aún se habla (o se sueña) en barallete. Como ves, cerca. Y en cuanto a lo del título (excelente, por cierto), tienes razón. Pero, como ya te decía, pasa a menudo, y a veces son sólo co/incidencias. Celebro mucho verte por acá. Bicos.

Xoán dijo...

Estimado Alfredo, he tenido constancia con cierto retraso de su blog y de los comentarios elogiosos que formula hacia mi reportaje sobre las novelas cuya historia se dirime en el horizonte temporal de un sólo día. Le quedo muy agradecido, realmente. Y le envio un fuerte abrazo.

Alfredo J. Ramos dijo...

Gracias a ti, Xoán, el artículo era realmente bueno. Otro abrazo.